Crítica de Tu lado Salvaje por Alejandro Spiner

17 de octubre de 2010

Con el permiso del Sr. Alejandro Spiner quiero alcanzarles la crítica que tan amablemente realizó de mi novela. ¡Muchas gracias, Ale!


TU LADO SALVAJE / TU LADO DÓCIL

"Tu lado salvaje, de Magalí Varela, es una novela romántica. A propósito de eso, quien esto escribe se siente en el deber de confesar un par de cosas:

Primera: que nunca había leído una novela que fuera estrictamente de dicho género.
Segunda (derivada de la primera): que empezó a leerla con algo de desconfianza, algunos cuantos prejuicios y, sobre todo, miedo.

Bien. Poco tiempo me bastó para meterme en la historia, y poco me bastó también para disfrutarla como si fuera arroz con leche con chocolate derretido adentro. A quien esto escribe, dicho postre le apasiona. Y es así nomás: este librito está más bueno que andar descalzo. ¿Por qué? Por la HISTORIA, ni más ni menos. Acá hay una historia que contar, y la autora la cuenta con detalles, como si fuera un mecanismo de relojería en el que todo funciona. Mis argumentos absurdos (reforzados quizás por mi condición masculina) se borraron de un plumazo por haber leído una novela que se defiende sola. El miedo era eso… miedo a lo desconocido. Al miedo hay que vencerlo.

Vayamos a la historia, que es lo que importa. Tenemos a dos protagonistas muy atractivos. Alicia, la Mujer - hombre, y León, el Macho decidido. La atracción radica, creo, en la cercanía que el lector siente para con ellos. En esta novela, la experiencia del lector es muy importante; y me parece que esa cercanía es un elemento que suma mucho a la historia. Los sentimos cercanos porque ninguna posición es terminante o definitiva, porque sus estructuras tambalean todo el tiempo. Alicia es demasiado MUJER con mayúsculas para ser hombre. Y León bueno… León es una mezcla de felinos: por momentos es su nombre, pero en muchos otros pasajes lo podemos ver maullando como un gatito por Alicia. Todo el tiempo está el juego de dominado – dominante, y lo juegan los dos, pasándose los roles por turnos.

También hay personajes secundarios muy interesantes, pero el protagonismo de ellos dos nunca está en duda; hay, por ejemplo, una tercera mujer que, supuestamente, debería ser una tercera en discordia… y no lo es. No tiene la fuerza para serlo. Incluso esta tercera mujer defiende el amor de Alicia y León. Esta “tercera que no es discordante” se llama Eva. Este es otro detalle muy bello. Ese nombre, imagino, no fue elegido al azar. Lean y vean.

Hay otras mujeres. Tenemos a Esperanza. Es la madre de Alicia, y su cuerpo frágil es en verdad la cáscara que esconde una fuerza de voluntad y una paciencia notables. Esa es la palabra: notables. Así son los personajes secundarios, ya que cada uno de ellos tiene un detalle, por mínimo que parezca, que hace que lo recordemos y que lo “elijamos”. Eso se logra con paciencia y, como dije, gusto por los detalles.

Los detalles se ven también en las descripciones. Es lindísimo intuir que la autora tiene la pretensión de que el lector utilice sus cinco sentidos para presenciar estas escenas como si estuviera ahí, mirando sin disimulo o espiando por la cerradura… es una novela dotada de una gran carga erótica. Magali Varela pareciera saber que nosotros estamos espiando, y nos da ese gusto que todos, en mayor o menor medida, tenemos por lo prohibido. Lo prohibido es ese amor entre Alicia (paradójicamente, una MUJER muy femenina) y ese León no tan macho como pareciera. O sí… porque es de macho llorar por una mujer. Es de macho reconocerse enamorado. Estos dos seres usan la vista, el tacto, el gusto, el oído y el olfato para enamorarse, para presentirse, para descubrirse.

Y nosotros, lectores, usamos los mismos cinco sentidos para descubrirlos. Y para descubrir que, para este amor, vale la pena escribir una buena historia. Como esta.

Paréntesis: la portada es preciosa. El papel es precioso. Hermosos detalles que hacen más grata la experiencia del lector.

Otro paréntesis: esto no va para ustedes, posibles y agradecidos lectores, sino para la editorial: una historia tan cuidada, con una portada tan linda y un papel tan lindo, merecía también el cuidado de una buena corrección. En las editoriales existe, o debería existir, un puesto que es el de Corrector Editorial. El autor de un libro tiene el derecho y la tranquilidad de confiar en que en una editorial existe un Corrector. El Corrector corrige. Es una pena que el supuesto corrector de Ediciones del Boulevard no haya leído siquiera esta historia. Si lo hubiera hecho, no solamente hubiese realizado un trabajo a conciencia, sino que además hubiera disfrutado de una historia preciosa. Corrector fantasma de Ediciones del Boulevard: por favor, para futuras ediciones tenga más cuidado. Es decir: tenga el mismo cuidado que en la Editorial tuvieron por la portada y el papel, que son hermosos.

Paréntesis tercero y último para ustedes, posibles lectores: si cayó en sus manos esta novela, léanla con gusto y placer, porque acá hay una buena historia. No se dejen llevar por el paréntesis número dos. Sean inteligentes, disfrútenla, vívanla. Ellas (novela y autora) lo merecen… y mucho".



Alejandro Spiner.
(Poeta)        


Otra vez Ale, muchas gracias por leer la novela y por tus palabras que sé que te salieron del corazón.

Cariños,

Magui.

3 comentarios:

  1. Muy interesante , Alejandro spiner un buen escritor.

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  2. La subiste!! :))) Muchas gracias a vos Magui... por tu novela, por confiar en mí y en mi lectura... y, sobre todo, por creer en mí.

    Vieras la sonrisa que tengo ahora mismo en la cara :))

    Un abrazo enorme, enorme...

    PAZ, AMOR, LIBERTAD, RESPETO.

    Alejandro Spiner (Poeta) :)))) (otra sonrisa enorme).

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  3. Voy a leerlo! Encuentro buenas criticas y recomendaciones por todos lados!

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